| Fundamentos de la Pintura Gotica |
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| Escrito por Victoria |
| Domingo, 29 de Junio de 2008 06:57 |
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LOS FUNDAMENTOS DE LA PINTURA GOTICA El estilo gótico nació de las grandes transformaciones sociales e intelectuales que en el siglo XII tuvieron lugar en el norte de Europa .En los siglos X y XI las comunidades monásticas habían sido los únicos reductos de la cultura y de la fe religiosa, en un mundo de campesinos y pequeños señores en lucha unos con otros .En el siglo XII la población urbana del norte de Francia creció rápidamente y el aumento de prosperidad unió en torno al rey a los habitantes de las ciudades y a la nobleza, y contribuyo a firmar el poder real. De esta manera el gobierno del rey pudo asentarse sobre nuevas bases. Gran número de oportunidades educativas se ofrecieron a ala juventud, en razón de su capacidad técnica e intelectual. Además papas y obispos hicieron un gran esfuerzo para elevar el nivel de las costumbres públicas y privadas del clero secular y entre los dirigentes laicos. El tenaz desinterés y la autoridad con que S. Luís (1214-70) gobernó a Francia sirviendo de modelo a Europa, marco el tono de la vida publica en el siglo XIII y cumplió las promesas anunciadas en el siglo XII. Es muy significativo el hecho de que S. Luís fuera uno de los promotores más activos del arte gótico. El arte románico evoluciono bajo artistas al servicio de las comunidades monásticas. El monasterio románico se aisló del exterior mientras que en su interior se desplegó una gran riqueza ornamental, especialmente en altares y claustros.
El arte gótico vino a satisfacer las necesidades de una comunidad mas amplia, de laicos y clérigos. Las catedrales góticas fueron tan prodigas en el exterior como en el interior, y en sus grandes fachadas aparecieron series de estatuas representando héroes famosos de la Cristiandad y escenas en que se exponen la doctrina y la historia de la fe cristiana. ARQUITECTURA Y PINTURA GOTICAS En su diseño de las iglesias, los arquitectos góticos acusaron la amplitud de los ventanales y el ritmo fluido de esbeltos muros y bóvedas de nervios a expensas de las superficies planas cerradas. Como consecuencia, la pintura mural, sin la cual la iglesia románica quedaba incompleta, fue desterrada, excepto en Italia donde la arquitectura continua siendo románica, con grandes muros continuos. En el norte de Europa todavía se emplearon pintores para proyectar enormes decoraciones murales, no solo en iglesias, sino en castillos y palacios, especialmente en los de los reyes de Francia e Inglaterra. La pintura, sin embargo, continuo siendo bajo dos aspectos un auxiliar necesario en las catedrales góticas: en primer lugar, en el exterior, los esculpidos pórticos se parecían originariamente a un colosal manuscrito iluminado pues todas las figuras, follaje, pájaros y animales se adoraban y pintaban de vivos colores. En el interior a su ves, las grandes netazas fueron dotadas de deslumbrantes vidrieras, dibujadas por los mejores pintores de la época.
UNA VIDRIERA DE CHARTRES:
Ejemplo típico de vidriera gótica francesa es la parte central de una vidriera de Chartres, alta y apuntada, en la que se mezclan ilustraciones de la parábola del Buen Samaritano, con una serie de escenas de la historia de Adán y Eva. Las figuras están distribuidas en compartimientos geométricos, círculos y cuadrifolias. En el extremo de la izquierda, el Buen Samaritano venda la cabeza del maltratado viajero que ah sido asaltado por los ladrones en el campo entre Jerusalén y Jericó. Después, el herido, montado en el caballo del Samaritano es llevado rápidamente a la posada, donde el posadero aparece junto a un establo lleno de animales y extendiendo la mano para recibir la paga ofrecida. En el lóbulo inferior de una de las cuadrifolias, el Samaritano mira con ansiosa conmiseración al viajero, a quien ha vestido e instalado en una confortable habitación, en el centro de la misma cuadrifolia, Adán, finalmente victima del gran ladrón Satán, tiene que ser rehabilitado por el propio Cristo, y se sienta antes de su caída entre los árboles el paraíso. A la izquierda, Dios anima a Adán con el aliento de su boca. A la derecha, Adán duerme en un banco y Dios modela el cuerpo de Eva. En el compartimiento superior, Dios prohíbe a Adán y a Eva comer el fruto del árbol del conocimiento del Bien y del Mal. Al contemplar estas escenas, la mirada se detiene en la cuadricula azul y roja de la vidriera que sirve de fondo y que irradia un maravilloso resplandor malva que contrasta con el intenso azul y rojo en el cual se mueven las figuras a las formas de los compartimientos, acentuadas por el grueso armazón de plomo, convierten a toda la ventana en un alegre trazado que no llega a ser demasiado fuerte para las escenas narrativas. Estas tienen también un vigoroso ritmo. Los paños flotan y ondulan, árboles delicados brotan y se cimbrean, y las esbeltas figuras están suspendidas como libélulas humanas, estilizadas y activas. El espectador queda sorprendido no solo por el ingenio técnico con que el vidrio ha sido coloreado, y ajustado todo el como un complicado rompecabezas, sino también porque un tema religioso solemne, haya sido hecho atractivo deliberadamente por el arte. MATEO PARIS: El mismo deseo de extender las fronteras del arte encontramos en la obra de Mateo Paris. De Brailes fue probablemente un clérigo secular, pero Paris fue un monje de la abadía de St. Alban, cerca de Londres. A pesar de sus rotos monásticos, Paris sintió una incansable curiosidad por el hombre y su vida y recopilo sus historias de Inglaterra que continuo hasta sus propios días. Ilustro su crónica con gran número de expresivos dibujos. La mayor celebridad Inglesa del año 1255 no fue un príncipe, o un obispo, sino un elefante que llego a la Torre De Londres como un regalo de S. Luís a Enrique III naturalmente, Mateo Paris se presento pronto allí para informarse sobre su aspecto, conocido en Inglaterra hasta entonces solo de oídas. El dibujo coloreado el gran animal es típico del estilo gótico, por la combinación de aguda observación e innato sentido de la línea y el modelo. Paris vio al elefante con un espíritu científico. Al lado de su pintura escribe: “POR EL TAMAÑO DL HOMBRE AQUÍ DIBUJADO PUEDE TENERSE UNA IDEA DEL TAMAÑO DEL ANIMAL “. Pero la fidelidad a la naturaleza no es llevada tan lejos como para romper la simple lógica de una pagina de vitela. El elefante es una figura bidimensional, no existe el propósito de sugerir al observador una profunda ilusoria. VIDAS DE SANTOS Y EL APOCALIPSIS ILUSTRADO: A Paris se debe una importante serie de vidas de santos ilustradas, un tipo de literatura estimada como lectura muy edificante para el pueblo. La vida de St. Alban de Paris, actualmente en Dublín, tiene notas en la hoja de guarda que indican que el autor dirigió una especie de biblioteca circulante primitiva para las grandes damas de Inglaterra. El pudo haber contribuido a la asombrosa popularidad que alcanzaron en la Inglaterra del siglo XIII las vidas ilustradas de S. Juan, con un apéndice a su vida ordinaria sobre las impresionantes y extrañas visiones del libro del Apocalipsis. En el siglo XIII este libro fue reducido a sus proporciones justas. Ya no fue como en el periodo románico un libro terrible y sobrecogedor, sino que se presento como un romance religioso lleno de dragones, caballeros y damas en peligro, justamente con el toque necesario de extrañeza que hace las historias seculares de magia y aventura tan atractivas al publico laico. Uno de los manuscritos más bellamente ilustrado de este género es el Douce Apocalypse, en la Bodleian Library de Oxford, pintado para Eduardo, hijo de Enrique III, hacia 1270. La ilustración de un pasaje del capitulo VIII del Apocalipsis en el que un ángel toca una trompeta y parte del sol, la luna y las estrellas se oscurecen, es típico de la gracia, encanto y optimismo de estas pinturas. El ángel, de figura elegante y danzarina, toca la trompeta como una flauta en un paisaje de arbustos y flores. El sol y la luna se oscurecen y son relegados a un rincón entre nubes ondulantes. De nuevo encontramos el característico equilibrio del gótico entre realismo y decoración de superficie. En las flores, hierbas y árboles existe el suficiente naturalismo, y en los miembros y vestiduras del ángel suficiente forma como para satisfacer a un observador inteligente, pero la pintura no intenta engañar, no pretende ser otra cosa que una pagina pintada. El estilo románico puso menos empeño en reproducir fielmente la naturaleza. El estilo renacentista que se iniciaba puso mucho más. Pero el atractivo del gótico consiste en la sensitiva comprensión de una exigencia de igual de verdad y artística, es decir, de las leyes que gobiernan el mundo de los fenómenos naturales y de las que guían al artista en el acertado empleo del medio escogido, metal o piedra, cristal o pintura PROTECCION REAL: El estilo gótico se refino y pulió bajo la influencia de protectores seculares, rápidos en la apreciación de la belleza y pródigos pero exigentes en cuanto a sus gastos en materia artística. Jean de Joinville, biógrafo de S. Luís, describe al gran rey entrando en el jardín de su palacio de Paris vestido de seda negra y con un tocado de plumas blancas de pavo real en la cabeza. A la orden del rey se extendían alfombras bajo los árboles sobre los cuales el se sentaba con su sequito a escuchar las demandas legales y administrar justicia, personalmente, a sus súbditos. S. Luís y su cuñado Enrique III d Inglaterra organizaron personalmente el ambiente visual en que vivían. Las obras de arte que encargaron tenían una delicadeza y gracia que refleja unas mentes extraordinariamente cultivadas. Una de las reliquias más valiosas del arte cortesano del reinado de Enrique III es el Retablo de Westminster, en la Abadía de este nombre, un gran panel pintado dividido por marcos arquitectónicos. Contiene escenas de los Milagros de Cristo junto con varias figuras completas, todo mutilado desgraciadamente. La mejor preserva es de S. Pedro, una figura alta, cimbreante, envuelta en un manto cuyo decorativo borde ondea desde el hombro a la muñeca y de la muñeca a los pies. Las manos del santo, de dedos elegantemente extendidos, los rasgos delicados y la suavidad y finura de toda la pintura, son creación de un artista de sensibilidad casi femenina. PINTURA MURAL SECULAR: El tablado indica que en el siglo XIII ya existía pinturas en paneles, las mejores obras pictóricas hechas para los reyes de Francia e Inglaterra debieron ser las decoraciones murales de los diversos palacios. Aunque quedan testimonios literarios y algunas copias, no se conserva ninguna original. La famosa habitación de Enrique en el Antiguo Palacio de Westmister estaba decorada con todas las historias guerreras del AT, y pudieron haber sido inspiradas por las de un aposento real semejante en Francia. En un magnifico manuscrito francés de 1250 aprox. llamado la Biblia de Maciejowski nombre de su propietario, un polaco del siglo XVII, y actualmente en Nueva York, aparecen las escenas de la guerra del A.T en la misma disposición e4n que debieron estar en los grandes murales reales. Bajo un dosel arquitectónico, el campamento del rey Elam es saqueado por las tropas de Abrahán.
Los antiguos israelitas están equipados según la ultima moda y las tiendas hacia las que corren presurosos son como las que albergan a San Luís durante las campañas de su Cruzad. En un evangeliario de Maguncia, de 1260 aproximadamente, la caída de Jerusalén y los judíos llevados en cautividad aparecen representados al uso del día, siguiendo el mismo sistema. Las antiguas guerras bíblicas y las recientes guerras en defensa de Tierra Santa o del Territorio Real forman una sola historia. Enrique III en su dormitorio de Westminster podía recrear su vista con la contemplación de las heroicas proezas del pasado y ver el rudo arte militar formalizado y santificado
EL SENTIMIENTO GOTICO: De rodas las obras maestras perdidas que revistieron los palacios des rey Ingles, la que quizá haya que lamentar mas es la personificación del Invierno en Westminster. En 1240 Enrique ordeno a sus pintores representar en la cámara de la reina una figura “que por supuesto triste y otras expresiones miserables de su cuerpo pudiera asemejarse al Invierno”. Hay representaciones muy hábiles de “aspectos tristes” tanto en la vidriera del Buen Samaritano como en la página del Salterio de De Brailes, la figura del invierno, a gran escala, pintada para hacer las delicias de una reina. Con todo el consiguiente cuidado que puede esperarse de un artista cortesano, debió se una obra de radiante belleza. El poder representar un cierto estado de ánimo mediante gestos y disposición del cuerpo, estaba mas allá del poder de los artistas románicos y nunca se lo hubieran pedido sus protectores. Los artistas góticos aprendieron en primer lugar a ampliar el alcance del arte absorbiendo la atmósfera religiosa general de su tiempo. En la época gótica, la iglesia llevo su mensaje al pueblo de Europa destacando aquellos aspectos de la fe que despertaban con más fuerza las emociones, como la infancia de Dios hombre y sus sufrimientos por la salvación de la humanidad. Inevitablemente, los artistas se propusieron expresar sentimientos tales como ternura y piedad, y profundizar en el valor psicológico y dramático de su arte.
IMAGINARIA PIADOSA DEL ARTE GOTICO: En su historia Anplorum, Mateo de Paris se representa así mismo postrado ante la Virgen y murmurando una oración que empieza ”OH benditos besos dados por los labios del infante!”. Innumerables pinturas góticas dan testimonio de la popularidad del tema del mutuo amor de Maria y Cristo niño. Un medallón pintado en el palacio del obispo de Chichester, realizado con la elegante fragilidad característica de los artistas cortesanos, representa a la Virgen con corona y cetro sentada en un esplendido trono sobre el cual los ángeles mueven incensarios. El niño esta de pie en las rodillas de su madre mirándose en lo profundo de sus ojos y poniendo los brazos alrededor de su cuello la pintura es a la ves ceremoniosa y lleno de sentimiento humano. Emociones más tristes y más solemnes entraban igualmente en el repertorio del artista gótico. La simbólica escena de crucifixión que encontramos en un manuscrito de Ratisbona, de hacia 1270, donde el salvador es clavado a la cruz por las virtudes cristianas, presenta la muerte de Cristo como un ritual divino un acto sagrado de consentimiento. Pero en una miniatura de un salterio alemán de hacia 1255, en Melk, Cristo sube una escalera apoyada contra la cruz y contempla a sus perseguidores con una mirada de cansado reproche. Esta imagen de la victima solitaria llevada a la muerte por hombres malvados marca el nuevo nacimiento del patetismo en el arte Europeo CIMABUE COMO PINTOR MURAL: Del pathos en Alemania pasamos a los tonos de completa tragedia en la gran pintura mural de Cimabue, la Crucifixión, de hacia 1280, en la iglesia superior de S. Francisco de Asís, parte de un magnifico esquema de decoración que abraca el coro y los dos cruceros, e incluye escenas de las vidas d los Santos y del Apocalipsis. Aunque “consumida por el tiempo y el polvo “ , empleando palabras de Giorgio Vasari, historiador de arte italiano del siglo XVI, la Crucifixión de Cimabue conserva aun fuerza suficiente para perturbar y sorprender. El cuerpo ondulante del crucificado recuerda por sus largos miembros curvados al Adán durmiente de la vidriera del Buen Samaritano de Chartres, y un detalle como el del sacerdote rascándose la bárbara, puede encontrase en un manuscrito real francés del fines del siglo XIII, el Breviario de Felipe el Hermoso. Pero la dramática fuerza y turbulencia de la pintura, por no hablar del temario, se encuentra más allá de todo lo insinuado en las obras de arte consideradas hasta entonces. La calidad de la obra es tal que solo los mas monumentales esculturas d las catedrales francesa pueden revalidar con ella. El crucifijo de Cimabue tiene algo de la grandiosidad hierática del arte bizantino, mientras que la gran muchedumbre que rodea la cruz esta tratada con una autoridad nacida de un cuidadoso estudio del relieve escultórico clásico CIMABUE COMO PINTOR DE TABLA: La mayor pintura en tabla de Cimabue. La Virgen y el niño en el trono con ángeles y profetas, en la iglesia de Santa Trinidad de Florencia, es aun bizantina por la silueta de la cabeza de la Virgen y los reflejos dorados de su Manto. Por otra parte, la matizada policromía de las alas y de los finos pliegues de los ropajes de los ángeles se acerca mucho a los del ángel del Douce Apocalypse, pintado unos 15 años antes. Las vestiduras recuerdan también las del grupo de figuras contemplando la unción de David del Breviario de Felipe el Hermoso. Pero incluso comparado con estas pinturas nórdicas decorosas y ligeramente afectadas, el panel de Cimabue consigue una calidad sin precedentes de calma heroica. EL TÉRMINO GOTICO: En Italia los artistas del renacimiento del siglo XV se consideraban así mismos como los herederos de la antigua cultura de Roma y trataron de volver a asimilar las cualidades del arte romano y griego. Juzgado con medidas estrictamente clásicas, el arte medieval parecía ingenuo, anárquico y esencialmente extraño. De aquí que todos los monumentos italianos posclásicos, ya fuera pintura, mosaico, escultura o arquitectura que expresaban sentimientos religiosos y valores estéticos fuera del canon clásico nuevamente de moda, fueran atribuidos muy ligeramente por los críticos e historiadores de los siglos XV y XVI a la mala influencia de extranjeros ignorantes, griegos bizantinos, germanos, e incluso y absurdamente, godos, era raza bárbara de invasores desaparecida hacia tiempo, que contribuyo a destruir el gran organismo político del Imperio Romano en los siglos III y IV. Cuando el eco de esta clase de historia del arte propagandística llego a Europa septentrional en el siglo XVII cayo en un campo muy propicio. OTROS DATOS Tanto en obras a gran como a pequeña escala se fue desarrollando un elegante estilo de escultura. Las grandes figuras de santos y profetas de la fachada oeste de la Catedral de Reims, estuvieron en su tiempo pintadas. Esta clase de decoración puede todavía verse en el pequeño pero maravilloso marfil de la misma época. Trabajando para poderosos protectores seculares, los escultores fueron capaces de producir obras de grandes efectos y habilidad psicológica. Un buen ejemplo es la cabeza d un joven que originariamente estuvo colocada sobre una puerta en el palacio d Enrique III en Clavendon, Wittshire, Inglaterra. En las grandes catedrales europeas se encuentran ejemplos de naturalismo científico en piedra, representando follaje o flores a gran escala En los manuscritos medievales hallamos una decoración naturalista similar, exacta en cada detalle, que prueba también la mente precisa e inquisitiva de los artistas del periodo. La escena de la Natividad en el pulpito de Giovanni, Pisano de Pistoia, esta llena de figuras y animales que le dan un fuerte sentido dramático, muy frecuente es la escultura italiana. Las cruzadas, grandes guerras de ultramar, ocuparon la imaginación d la Europa medieval y dieron como resultado la creación d una sociedad y cultura verdaderamente internacional. Los dibujos llenos de la vida de Mateo Paris inspiradas en un incidente de Las Cruzadas, es una especie d periodismo de la época, tan vivo, sino tan exacto, como un moderno noticiario. La heráldica era el simbolismo externo de la aristocracia militar en Europa. Ejemplo del arte de la heráldica son los blasones d nobles ingleses y extranjeros esculpidos en escudo en las enjutas de los arcos en los muros de la Abadía de Westminster de Londres.
En la literatura, la Biblia era el sabor dominante. Un ejemplo notable de este acontecimiento bíblico es la Bible. Moralisèe Library de Oxford. Es una amplia obra en la que se expone el significado de la Biblia d textos y en dibujos, como una especie d documental moderno, pero cuya disposición es reminiscencia de las vidrieras. Los tratados científicos del periodo contenían un fantástico material legendario. Incluso sobre un libro de animales de cierta autoridad como es el Bestiario de Ashmole, aparecen ilustraciones y descripciones de toda clase de seres extraños. Sin embargo, la literatura secular también fue numerosa, especialmente en los romances cortesanos del rey Arturo y sus caballeros. Era fácil para los artistas ilustrar estos romances según pinturas de tema religioso. Tristan e Isolda sentados en un banco adoptan la misma actitud que las dos figuras del marfil que representa LA CORONACION DE LA VIRGEN. La disposición de la página tiene a sus ves una gran semejanza con una vidriera. Los artistas italianos viajaron por toda Europa y sus estilos se adoptaron en el norte. La tumba de Eduardo el Confesor en la Abadía de Westminster, en Londres, es obra de un artista italiano que firmo su obra “PETRUS, ROMANUS CIVIS”. La tumba tiene incrustación de mosaico y columnas retorcidas al estilo italiano. La pintura italiana secular del siglo XIIV nos muestra como debió ser la perdida pintura secular en Francia e Inglaterra. Por la figura de la Paz en la Alegoría del Buen Gobierno, de Ambrosio Lorenzetti, podemos tener una idea d las figuras alegóricas, como el Invierno, encargado por Enrique III la arquitectura gótica en el norte de Europa no permitía la pintura mural dentro de las iglesias. Las bóvedas de nervios y columnas, como en Amiens, Francia, no dejaban sitio para grandes pinturas. En los muros finales de la nave y en los cruceros, generalmente había grandes vidrieras, como Chartres. La arquitectura gótica italiana es más conservadora; las ventanas siguen siendo pequeñas, dejando gran espacio a la pintura mural. En el periodo gótico, gran parte de la tradición artística clásica, literatura e historia era incomprensible, las reliquias de la antigüedad eran interpretadas de un modo totalmente medieval. Villard de Honnecourt el arquitecto y dibujante francés del siglo XIII, dibujo un manuscrito funerario romano que el atribuyo a un sarraceno, es decir lo puso al día. El tesoro de la Abadía de St. Alban, en Inglaterra, contenía un enorme camafeo de fines del siglo IV, representando al emperador con la vara y la serpiente del Dios de la medicina, Esculapio, y una Victoria, teniendo a sus pies el águila imperial. Mateo Paris dibujo el camafeo, y lo interpreto a la manera medieval, lo llamo “Kaadmau” y dijo que era beneficioso para las mujeres durante el alumbramiento. Las referencias al arte clásico siguieron estando de moda, como puede verse en el perfil de una cabeza imitando un camafeo clásico en el marco del retablo de Westminster, en la Abadía de Westminster de Londres. De la misma manera se puso a los héroes clásico, dentro de un contexto que pudiera ser generalmente comprendido en el momento. Alejandro Magno no solo se convirtió en un rey medieval, sino también en un mago poderoso. En el “libro de Alejandro” aparece descendiendo al mar en un submarino hecho de hierro y cristal. La historia de Alejandro también decoro las paredes del Palacio de Clarendom en 1230 y en el castillo de Nottingham, hacia 1252. |
| Última actualización el Domingo, 29 de Junio de 2008 06:59 |
















